miércoles 17 de junio de 2009

Beginings

Vaya... llevaba ya un montón de tiempo sin tocar esto... supongo que por estar entretenida en otros proyectos, pero el último comentario de Gemma que ha dejado en el post anterior me da pie a publicar una vez más aquí y mover un poquito el contenido de este pequeño blog ^__^

Vereis estimados lectores, no sé si os suena una saga de libros de fantasía épica muy conocidos llamada Reinos Olvidados. Yo escuché hablar de ellos gracias a mi hermana, quién muy gentilmente comenzó a contarme de qué iba la saga, me puso en contacto con los elfos oscuros, los malvados y carismáticos drow, me habló de la Diosa a la que adoran cruel y despiadada, de las aventuras que viven, de los personajes, a cada cual más desdeñable que el anterior... y la verdad es que el conjunto me fascinó.

Pero lo que más me gustaba era que estos elfos vivían bajo tierra, el la denominada Antípoda oscura, en la cual destacaba una ciudad por encima de todas, una ciudad cuya hermosura dejaría sin palabras incluso a los elfos de la superficie... el nombre de aquella ciudad era Menzoberrozan

Quién me diría a mí, cuando empecé a leer libros de esta saga que mi hermana era disléxica y Menzoberrozan en realidad era Menzoberranzan. La confusión me hizo gracia y decidí dedicarle así el título de este blog.

Lo sé, no tiene demasiado sentido...

Espero que al menos os haya quedado claro y no me haya liado mucho.

sábado 25 de abril de 2009

Bridget Jones

Y un año más me encuentro releyendo esta novela, completamente neurótica, alocada, borracha, autodestructiva, irreverente... me encanta y no puedo evitar seguir riéndome con muchas de las cosas que le pasan a Bridge e identificandome con otras.

Así que os voy a copypastear un párrafo de los que más gracia me hacen, vamos a ello:

Sábado 10 de Junio.

Ugh. Esta mañana me he levantado contenta (todavía borracha de anoche) hasta que, de pronto, he recordado el horror en que acabó la noche de ayer con las chicas. Después de la primera botella de Chardonnay, estaba a punto de sacar el tema de mi constante frustración por las escapaditas cuando Rebecca dijo de repente:

- ¿Cómo está Magda?
- Bien - contesté.
- Es muy atractiva, ¿verdad?
- Mmm.
-Y parece tan joven. Quiero decir, que podría pasar perfectamente por una chica de veinticuatro o veinticinco. Ibais juntas al colegio, ¿verdad Bridget? ¿Estaba tres o cuatro cursos por debajo del tuyo?
- Tiene seis meses más que yo - dije, sintiendo las primeras punzadas de terror.
- ¿De verdad? - dijo Rebeca y, tras una pausa larga y embarazosa - Magda es afortunada. Tiene una piel preciosa.

Sentí que dejaba de llegarme sangre al cerebro cuando la terrible verdad de lo que acababa de decir Rebeca me sobresaltó.

- Quiero decir que ella no ríe tanto como tú. Ésa es la probable razón de que ella no tenga tantas arrugas como tú.

Me agarré a la mesa para sostenerme, mientras intentaba recobrar el aliento. Estoy envejeciendo prematuramente, entendí. Como si se tratase de una de aquellas filmaciones a cámara rápida en las cuales una ciruela se convierte rápidamente en una pasa.

- ¿Qué tal tu régimen, Rebecca? - dijo Shazzer.

Aargh. En lugar de negarlo, Jude y Shazzer, al intentar cambiar de tema para no herir mis sentimientos, estaban aceptando mi vejez prematura. Me sentí, en una espiral de terror, agarrándome con las manos la cara desencajada.

- Voy al lavabo - dije entre dientes como un ventrílocuo, con el rostro tenso para reducir al máximo la aparición de arrugas.
- ¿Estás bien, Bridge? - dijo Jude.
- Bien - contesté con frialdad.

Una vez frente al espejo, me tambaleé por que la cruel luz que estaba encima de éste reveló mi piel áspera curtida por la edad, hundida. Me imaginé a las otras en la mesa, reprendidendo a Rebecca por alertarme sobre algo que la gente decía sobre mí desde hacía tiempo, pero que yo no hubiera debido saber nunca.
De repente me abrumó la necesidad de salir corriendo y preguntar a todas las perosonas que estaban cenando en el restaurante cuántos años creían que yo tenía: como un vez en el colegio, cuando estaba convencida de que yo era mentamente subnormal y fui de un lado al otro del patio preguntándoles a todos: << ¿Soy subnormal?>> y veintiocho de ellos dijeron <Si>.
Una vez empiezas a pensar que estás envejeciendo, ya no hay marcha atrás. De repente ves la vida como unas vacaciones, en que cuando ya ha pasado la mitad todo empieza a acelerarse hacia el final. Siento que tengo que hacer algo para detener mi proceso de envejecimiento, pero ¿qué? No puedo pagar un lifting. Estoy inmersa en un dilema, ya que tanto engordar como hacer régimen contribuyen al envejecimiento. ¿Por qué parezco vieja? ¿Por qué? Miro a las ancianas en la calle para itentar distinguir los minúsculos procesos, por nimios que sean, que hacen que sus caras se vuelvan viejas y no jóvenes. Recorro los periódicos de arriba abajo, en busca de la edad de todos, intentando decidir si parecen viejos para su edad.

11 a.m.
Acaba de sonar el teléfono. Era Simon, para hablarme de la última chica a la que le ha echado el ojo.

- ¿Cuántos años tiene? - le pregunté con desconfianza.
- Veinticuatro.

Aargh aargh. He llegado a la edad en que los hombres ya no encuentran atractivas a las mujeres de su misma edad.

4 p.m.
Voy a salir a tomar el té con Tom. He decidido que tengo que invertir más tiempo en cuidar mi aspecto como las estrellas de Hollywood, y me he pasado una eternidad poniéndome una gruesa capa de base debajo de los ojos, poniéndome colorete en las mejillas y destacando rasgos ya dibujados.

- Por Dios santo - dijo Tom al verme llegar.
- Tu cara. Pareces Barbara Cartland.

Empecé a pestañear muy aprisa, intentando aceptar que, de repente y de manera irrevocable, una espantosa bomba de relojería colocada bajo mi piel la había dejado arrugada.

- Se me ve muy vieja para la edad que tengo, ¿verdad? - dije con abatimiento.
- No, pareces una niña de cinco años que se ha puesto el maquillaje de su madre. Mira.

Eché una ojeada al espejo de imitación victoriana que había en el pub. Parecía un payaso chillón, con mejillas de un rosa intenso, dos cuervos muertos como ojos y debajo, una capa de maquillaje que recordaba los blancos acantilados de Dover. De repente comprendí por qué las mujeres viejas acaban saliendo a la calle tan maquilladas, todo el mundo se ríe de ellas y he decidido no volver a burlarme de ellas.

- ¿Qué pasa? - me ha preguntado Tom.
- Estoy envejeciendo prematuramente.
- Oh, por Dios. Es culpa de esa maldita Rebecca, ¿verdad? Shazzer me ha contado la conversación sobre Magda. Es ridículo. Pero si parece que tengas dieciséis años...

Adoro a Tom. Aunque sospecho que puede haberme dicho una mentira, me siento mucho más animada, ya que ni siquiera Tom diría que aparento dieciséis si aparentase cuarenta y cinco.

Así que ya sabéis, una recomendación más por parte de este blog, El diario de Bridget Jones, de Helen Fielding, una obra maestra XDDD

jueves 16 de abril de 2009

Byakko


Como no sé con que actualizar y esto lleva demasiado tiempo parado... pues os pongo un dibujo más de Yami no Matsuei, plagiado por servidora :P

(Plagiado, ¡qué no copiado!)

En fin... deberíais leer Yami si aún no lo habéis hecho, o quizás no... por que la serie está parada, así que os quedaríais como yo... a medias y con ganas de mucho más.

Vuelvo a dar las gracias a Nully, quién me regalo el primer tomo... (cabrona... ¬¬ XDDDDD)